Calienta leche entera(500 ml) hasta que esté tibia — a temperatura corporal, sin exceder. Vierte la mitad en un cuenco, desmorona levadura fresca(15 g), añade azúcar(1 łyżeczka) y remueve hasta que la levadura se disuelva.
Consejo
La leche demasiado caliente mata la levadura. Si te quema al dedo, déjala enfriar primero.
Paso 02 de 07
Masa inicial
150 g
150 g
Añade harina de trigo(150 g) y harina de trigo sarraceno(150 g) al cuenco. Bate hasta obtener una mezcla lisa — la masa tendrá la consistencia de una masa de panqueques.
Paso 03 de 07
Fermentación
Cubre el cuenco con un paño y déjalo en un lugar cálido durante 45 minutos. La masa debe duplicarse y estar llena de burbujas — esas burbujas hacen que los blini queden esponjosos.
Paso 04 de 07
Finalizar la masa
2 szt
50 g
0,5 łyżeczka
500 ml
Derrite mantequilla(50 g) y deja que se enfríe ligeramente. Añade huevos(2 szt), sal(0,5 łyżeczka), la mantequilla derretida y el resto de leche entera(500 ml) a la masa fermentada. Remueve — la masa debe ser más fina que la de panqueques, con la consistencia de crema espesa.
Consejo
Remueve con cuidado, no batas. Batir expulsa el aire y los blini quedan gomosos.
Paso 05 de 07
Segunda fermentación
Deja reposar la masa durante 15 minutos. La superficie se llenará de burbujas de nuevo — cuando esto ocurra, está lista para freír.
Paso 06 de 07
Fritura
3 łyżka
Calienta un 24 cm cm en fuego medio. Úntalo ligeramente con aceite de colza(3 łyżka) — una servilleta de papel doblada funciona muy bien. Vierte la masa cucharada a cucharada, formando discos del tamaño de un platillo. Fríe durante 2 minutos hasta que se formen burbujas y revientes en la superficie, luego voltea y fríe 1-2 minutos más hasta que doren.
Consejo
Los primeros 2-3 blini suelen salir peor — la sartén necesita encontrar la temperatura correcta. No te preocupes.
Paso 07 de 07
Servir
200 g
Apila los blini en un plato, sírvelos con crema agria 18%(200 g) fría encima o al lado. Come inmediatamente — los blini están mejores recién hechos y calientes.
Buen provecho
¿Cómo quedó?
Disfrútalo — ahora es cuestión de paciencia y una buena mesa.