Pon gelatina en polvo(9 g) en un bol pequeño, vierte agua fría(45 ml). Remueve y deja reposar 5 minutos. La gelatina se hinchará y adquirirá una textura gelatinosa — eso es lo que buscas.
Consejo
No viertas gelatina directamente en la crema caliente — formará grumos que no podrás disolver.
Paso 02 de 07
Calienta la crema
500 ml
250 ml
80 g
1 szt
Vierte crema pesada 30%(500 ml) y leche entera(250 ml) en una olla. Añade azúcar(80 g) y azúcar de vainilla (16 g)(1 szt). Calienta a fuego medio, removiendo, hasta que el azúcar se disuelva y aparezcan pequeñas burbujas en los bordes. No dejes que hierva — la crema no debe llegar al punto de ebullición.
Paso 03 de 07
Disuelve la gelatina
9 g
Retira la olla del fuego. Añade gelatina en polvo(9 g) hidratada y remueve durante un minuto hasta que se disuelva completamente. El líquido debe quedar transparente — sin grumos en el fondo ni en la cuchara.
Consejo
Si la gelatina no se disuelve, vuelve a poner la olla a fuego muy bajo durante 30 segundos. No sobrecalientes — por encima de 80°C la gelatina pierde su poder gelificante.
Paso 04 de 07
Vierte en moldes
Cuela la mezcla con un colador fino en 6 vasos o moldes (unos 130 ml cada uno). El colador atrapa cualquier grumo de gelatina y la película de leche — esto es lo que hace que el postre quede perfectamente suave.
Paso 05 de 07
Enfría en la nevera
Refrigera durante al menos 4 horas, idealmente toda la noche. La panna cotta necesita cuajar bien — con menos tiempo el centro seguirá siendo líquido.
Paso 06 de 07
Prepara la salsa de frambuesa
250 g
40 g
1 łyżka
Pon frambuesas (frescas o congeladas)(250 g) en una olla pequeña, añade azúcar para la salsa(40 g) y jugo de limón(1 łyżka). Cuece a fuego medio durante 6-8 minutos, hasta que las frambuesas se rompan y la salsa se espese. Cuela para eliminar las pepitas. Deja enfriar.
Paso 07 de 07
Sirve
250 g
Vierte la salsa de frambuesa sobre cada panna cotta justo antes de servir. Si sirves en vasos — déjalo así. Para desmoldar, sumerge el molde en agua templada durante 5 segundos e invierte sobre un plato.
Buen provecho
¿Cómo quedó?
Disfrútalo — ahora es cuestión de paciencia y una buena mesa.